CÓMO ENTENDER LA FACTURA DE LA LUZ: guía para entenderla paso a paso

La factura de la luz puede parecer complicada a primera vista. Está compuesta por diferentes conceptos que muchas veces pasan desapercibidos, pero que influyen directamente en lo que pagamos cada mes. Conocer cómo se compone te ayudará a comprender qué estás pagando realmente cada mes y a detectar posibles gastos innecesarios.

En este artículo te explicamos de forma sencilla qué partes tiene una factura eléctrica y cómo entender cada uno de sus apartados.

Datos de la factura

En la cabecera de la factura aparece el apartado Datos de la factura, donde se incluye la información básica del suministro eléctrico y del contrato

Allí aparece el periodo de facturación por el que nos están cobrando, la fecha de emisión de la factura y el periodo de pago establecido por la comercializadora.

Además, se muestran los datos del titular del contrato y la dirección del punto de suministro donde se realiza el consumo eléctrico. También figuran el número de factura y la referencia del contrato eléctrico, datos que pueden ser necesarios si necesitas realizar cualquier gestión con la compañía eléctrica.

Si vas a necesitar hacer gestiones, es importante tener a mano estos datos junto con el CUPS.

¿QUÉ ES EL CUPS?

El CUPS (Código Universal del Punto de Suministro) es un código alfanumérico que identifica de manera única tu punto de suministro eléctrico.

Es como el “DNI” de tu instalación eléctrica y siempre será el mismo, aunque cambies de compañía comercializadora o de tarifa eléctrica.

Tenerlo localizado te resultará muy útil para cualquier gestión, como cambios de tarifa, altas o bajas del suministro, modificaciones de potencia o cualquier trámite relacionado con el contrato eléctrico.

¿QUÉ PARTES TIENE UNA FACTURA DE LA LUZ?

Una factura eléctrica se compone principalmente de dos términos básicos: el término fijo (potencia contratada) y el término variable (energía consumida). A estos conceptos se suman posteriormente los impuestos y otros costes asociados al suministro eléctrico.

Comprender estos elementos es fundamental para saber qué parte de tu factura depende de tu consumo y qué parte pagarás siempre independientemente de la electricidad que utilices.

La potencia contratada

La potencia contratada es el término fijo de tu factura y se mide en kilovatios (kW).

Representa la capacidad máxima de electricidad que puedes utilizar de forma simultánea en tu vivienda. Es una especie de cuota que pagas por estar conectado a la red eléctrica. Va a ser igual todos los meses, a no ser que decidas subirla o bajarla.

Cuanta más potencia tengas contratada, más aparatos eléctricos podrás encender al mismo tiempo… pero mayor será el coste fijo de la factura, es decir más pagarás.

Si te quedas corto, si la potencia contratada es demasiado baja, y utilizas varios electrodomésticos a la vez, se desactivará el ICP interno del contador y se cortará el suministro eléctrico, lo que común mente se conoce como que ha “saltado la luz”. Esto te puede ocurrir cuando pongas a la vez la lavadora y el horno, por ejemplo. Para reactivarlo todo hay que bajar el IGA de la instalación y volverlo a subir sin conectar tantos aparatos a la vez.

La mayoría de hogares en España tiene entre 3,3 kW y 4,6 kW de potencia. Si tienes más de 10kW, no podrás contratar la tarifa regulada (PVPC) sino únicamente tarifas del mercado libre.

Antes de plantearte cualquier cambio, te recomendamos leer este contenido sobre la potencia eléctrica y analizar bien las necesidades reales de consumo de la vivienda.

“No bajes la potencia sin asegurarte antes de que va a ser suficiente para tu casa.”

Cómo se calcula el término de potencia

La potencia en tu factura se calcula de forma sencilla: se multiplica la potencia contratada (expresada en kW) por el precio del término de potencia (€/kW y día) y por el número de días del periodo facturado.

Potencia contratada (kW) × Precio del término de potencia (€/kW y día) × Número de días facturados + Impuestos correspondientes

El resultado es un cargo fijo que pagas por tener disponible esa capacidad en tu instalación, independientemente de cuánto consumas. A este importe se añadirán posteriormente los impuestos correspondientes.

Es importante que la comercializadora te facture la potencia según los precios regulados establecidos en el BOE, sin márgenes comerciales ya que dichos márgenes encarecen el coste de la factura eléctrica a lo largo del año.

Los precios de potencia BOE actuales son:

La energía consumida

Si la potencia es la «cuota fija», la energía consumida es el término variable de la factura de la luz.

Este apartado depende directamente de la cantidad de electricidad que utilices en tu vivienda. Cuanta más luz gastes, más pagas.

El consumo eléctrico se mide en kilovatios hora (kWh) y refleja la energía que han utilizado los aparatos eléctricos durante el periodo de facturación.

¿Y si no consumes nada porque no estás en casa? Pues no pagas nada si realmente está todo apagado. Pero ten en cuenta que una casa vacía puede seguir consumiendo energía (el frigorífico, los aparatos en standby).

Por este motivo, una vivienda vacía puede seguir generando un pequeño consumo eléctrico si no se desconectan completamente los aparatos.

Tarifa contratada

El precio que pagas por la energía consumida depende de la tarifa eléctrica que tengas contratada.

Existen diferentes modalidades, entre las que destacan:

  • Tarifas de precio fijo, donde el precio del kWh se mantiene estable durante un periodo determinado.
  • Tarifas indexadas, en las que el precio de la electricidad varía en función del mercado eléctrico.
  • Tarifa regulada PVPC, cuyo precio cambia según el coste horario de la electricidad en el mercado mayorista.

La elección de la tarifa puede influir de forma significativa en el importe final de la factura.

Impuestos y otros gastos en la factura

Además de la potencia contratada y la energía consumida, la factura eléctrica incluye impuestos y otros costes regulados.

Lo importante es la potencia y el consumo, pero estos otros gastos también te van a llegar todos los meses.

Te los explicamos.

Impuesto de la electricidad

El impuesto de la electricidad es un impuesto especial que se aplica tanto sobre el término de potencia como sobre el término de consumo.

Actualmente se sitúa en un 5,11% sobre la potencia y sobre el consumo, y su recaudación se destina al Estado que lo utiliza para apostar por energías alternativas.

Este impuesto forma parte del sistema de financiación del sector eléctrico y se aplica antes de calcular el IVA final de la factura.

Alquiler del contador

En la mayoría de los casos, el contador eléctrico no es propiedad del consumidor, sino de la empresa distribuidora.

Esta te lo alquila por una pequeña suma mensual, que suele situarse aproximadamente entre 0,5 y 1,15 euros al mes, dependiendo del tipo de contador y del suministro.

IVA

El IVA se aplica a toda la factura, incluyendo el término de potencia, el consumo eléctrico, el impuesto de la electricidad y otros costes asociados.

Pero, un momento, ¿puede aplicarse IVA sobre algo que ya lleva aplicado un impuesto? La respuesta es que la Ley del IVA así lo permite en casos como el impuesto especial de la electricidad.

Actualmente el tipo general de IVA aplicado a la electricidad es del 21%, aunque en determinados momentos puede modificarse temporalmente por medidas regulatorias.

Servicios adicionales y descuentos

En la factura también pueden aparecer servicios adicionales opcionales, como contratos de mantenimiento, seguros o servicios digitales y cualquier descuento promocional aparecen desglosados en la factura.

Estos servicios suelen contratarse junto con determinadas tarifas y aparecen desglosados dentro de la factura.

Es recomendable revisar este apartado con atención, hay que evitar comercializadoras que te oferten mantenimientos y seguros porque normalmente resultan ser costes extras que engordan el coste real de la factura.

Recomendamos que dichos servicios se contraten a parte, y también recomendamos que se oferte un precio unitario sin descuentos para mejorar la claridad de la factura.

Resumen y conclusión

¿Qué compone realmente tu factura de la luz?

En términos generales, la factura de la luz se compone de tres grandes elementos:

  • Término fijo: la potencia contratada.
  • Término variable: la energía consumida.
  • Impuestos y otros costes: impuestos, alquiler del contador y servicios adicionales.

Comprender estos conceptos te permitirá interpretar mejor tu factura eléctrica y tomar decisiones más informadas sobre tu tarifa, tu potencia contratada o tu consumo energético.

¿Quieres optimizar tu factura de la luz?

Entender tu factura eléctrica es el primer paso para reducir el gasto energético, pero muchas veces la mejor forma de ahorrar es contar con asesoramiento especializado.

En Eficiencia Lacueva somos expertos en eficiencia energética y energías renovables, ayudando a hogares y empresas a optimizar su consumo eléctrico, reducir costes y apostar por soluciones más sostenibles.

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